
20 de septiembre de 2014, tu día amigo Román.
Desde por la mañana me levante muy nervioso, una gran cita me esperaba y ya intuía que este día iba a ser muy especial.
Era tu día amigo Román y por fin esa marea naranja iba a culminar en una gran carrera benéfica a tu favor.
Mi tío Iván me prometió llevarme a conocerte.
Lo que hemos vivido en Toledo solo puede definirse con un sola palabra Mágico.
Ya tu llegada fue espectacular, escoltado por tus compañeros de tráfico, seguidos por la escolta real y más de 250 motos llegadas de toda España.Seguro que ninguno de ellos tuvo un servicio más especial que el de hoy y que orgullosos estuvieron de hacerlo.
Pero sin duda mi momento llego y fue encontrarme contigo amigo.
Cada vez tengo más claro que los grandes guerreros , los valientes de verdad acaban uniéndose y encontrándose en algún momento de sus vidas en el mismo camino.

Somos ejemplos de lucha,de esfuerzo, de tenacidad y sobre todo de coraje de vivir.
Mi sonrisa, esa ya conocida como la sonrisa de Izan se encontraba contigo y tu beso pude sentirlo como el estandarte de un guerrero cuando le saluda su general al comienzo de una batalla para saber que esta con él y que le cede el testigo, ese testigo que les une por una misma causa y que les dice que llegarán hasta el final por muy dura que sea la lucha y que juntos y en compañía de familiares y amigos cuando decaigan las fuerzas se alzarán con la victoria y vencerán y su recompensa será la vida misma, si esa que la gente “normal” de calle no presta atención y no se da cuenta de lo bello que es VIVIR.
Hoy amigo Román la marea naranja y la rosa por unos segundos se fusionaron y solo eramos tú y yo, Izan y Román, dos guerreros que han plantado cara a su destino y que no decaen y que van a vencer lo que nos ha impuesto contra natura.
Si me dejas, además quiero agradecer a María por haberme entregado con tanto cariño esos tapones que tan orgulloso me he llevado, ahh y muy importante decirte que mi primer plato de migas allí me lo he comido y maría también fue testigo.
Tienes que estar muy orgulloso de la fiesta que se ha montado en Toledo, de la gran marea naranja que te arropa y de esa gran carrera multitudinaria que has creado, de los buenos amigos y compañeros que te rodean y que no te fallaron y sentirme muy orgulloso de haberte conocido y que mi dorsal número 1096 ya forma parte de uno de mis tesoros más preciados y así gritar muy alto que yo también Corri por ti, Román.

Yo quiero agradeceros que hayáis estado en este día tan expecial para nosotros, gracias por dejarnos compartir esas migas con Izan, y sobre todo gracias por tener esa gran fuerza el día a día que con veros se nos contagia a todos..